La oposición portuguesa plantea abandonar los proyectos de alta velocidad si llegase a gobernar

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Los considera inviables con el actual nivel de endeudamiento del país

Manuela Ferreira Leite, líder del Partido Social Demócrata portugués (PSD) y ex ministra de Finanzas en el gobierno del actual presidente de la Comisión Europea, José Manuel Durao Barroso, anunció que su vuelta al gobierno podría suponer el abandono de todos los proyectos nacionales de alta velocidad.


La oposición portuguesa plantea abandonar los proyectos de alta velocidad si llegase a gobernar
 
Estación de ferrocarril de Oriente (Lisboa)
 
 

(30/01/2009) Según la líder del PSD, que utilizó para referirse a la alta velocidad la expresión "borrar del mapa" ("riscar do mapa" en portugués), Portugal, inmerso como está en una recesión -la tercera en ocho años-, con unas cuentas públicas poco saneadas y con una balanza comercial muy desequilibrada, no tiene que desarrollar proyectos tan costosos que poco aportarán al sistema productivo del país, puesto que el país tendría que importar toda la tecnología y los equipos.

Tal como señala el diario lisboeta “Publico”, citando a Iñaki Barrón, director de Alta Velocidad y Vía Metrica y coordinador de la Región Latinoamericana de la UIC, si ello se cumpliera -algo difícil, si se atiende a las previsiones y sondeos preelectorales- Portugal sería el primer país del mundo que abandonase un plan de construcción de líneas de alta velocidad, que se consideran grandes generadoras de empleo y favorecedoras de la movilidad y del crecimiento económico.

Manuela Ferreira, que era ministra cuando se anunció, en la cumbre ibérica de Figueira da Foz en 2003, el proyecto de construcción de cinco líneas de alta velocidad, considera, sin embargo, que el proyecto de alta velocidad para Portugal sería insostenible con el actual nivel de endeudamiento del país.

Además del Lisboa-Oporto, aquellas líneas eran Lisboa-Madrid, Aveiro-Salamanca, Oporto-Vigo y Évora-Beja-Faro, de entre las que el actual gobierno portugués se centró, inicialmente, en los enlaces de Lisboa con Oporto y Madrid.

Sin embargo, el clima general portugués en torno a la alta velocidad, da por seguro que incluso la línea Lisboa-Madrid no será viable en términos económicos, e incluso algunos técnicos, sin proponer en ningún caso que se abandonen los compromisos adquiridos con España, sí creen que sería recomendable prepararse para afrontar ese problema, que comenzará en 2013 con la puesta en servicio de la línea.

Pérdida económica

Según ”Publico”, si Portugal decidiese abandonar el proyecto de la línea de alta velocidad Lisboa-Madrid, perdería los 242,74 millones de euros de financiación que recibe en el marco de la Red Transeuropea de Transportes para la unión entre la capital portuguesa y la frontera.

Además, estaría comprometida la línea de crédito de 955 del Qren (Cuadro de Referencia Estratégico Nacional), a través del Fondo de Cohesión y del Programa Temático Operacional de Valorización del Territorio.