La Agencia Estatal de Seguridad Ferroviaria (AESF) ha ratificado la idoneidad de las medidas de vigilancia y control aplicadas por Renfe a los trenes S106 de ancho fijo (AF) y ha destacado la eficacia de los sistemas implantados para garantizar su circulación segura.
(10/09/2026)
Con la información técnica disponible, Renfe considera que los S106 pueden continuar prestando servicio en condiciones seguras y que no existe, en este momento, justificación para establecer una reducción generalizada de su velocidad máxima. La operadora señala que reducir la velocidad o la carga de los trenes puede contribuir a prolongar la vida útil de los bogies, pero no aporta una mejora adicional de la seguridad con los actuales sistemas de detección y prevención.
No obstante, Renfe ha acordado con el sindicato SEMAF equipar un tren con sensores extensométricos para analizar cómo influyen la velocidad y otros parámetros en las tensiones de los bogies. El objetivo es ampliar el conocimiento sobre el comportamiento y el ciclo de vida de estos componentes y compartir los resultados con el sindicato.
La operadora aplicará de forma inmediata cualquier medida adicional, incluida una eventual reducción de velocidad, si los análisis técnicos aportan evidencias que así lo aconsejen.

Programa reforzado de vigilancia
Renfe y Talgo mantienen desde hace meses un programa específico de vigilancia preventiva de los bogies de ancho fijo, con inspecciones periódicas y controles adicionales. Este sistema ha permitido detectar los últimos indicios en una fase temprana y retirar preventivamente los elementos afectados.
La AESF ha considerado adecuadas estas medidas y ha destacado la eficacia de los controles. La Agencia mantiene un seguimiento permanente de la situación y recibe información de Renfe sobre los indicios detectados y las actuaciones realizadas.
Como medida adicional, Renfe ha duplicado la frecuencia de las inspecciones mediante partículas magnéticas, que ahora se realizan cada 5.000 kilómetros, frente a los 10.000 anteriores. Además, mantiene un seguimiento individualizado de cada bogie y retira preventivamente cualquier elemento que presente marcas o indicios que requieran un análisis adicional.
Más monitorización y seguimiento de la flota
Las condiciones de operación se determinan a partir de análisis técnicos, estudios de ingeniería, criterios de mantenimiento y la supervisión de la AESF.
Renfe seguirá trabajando con la Agencia en el seguimiento de la flota, avanzará en la implantación de sistemas de monitorización en tiempo real e instrumentará composiciones en servicio para medir los esfuerzos a los que están sometidos los bogies. Asimismo, acelerará las actuaciones previstas para sustituir progresivamente los bogies de ancho fijo por otros de rodadura desplazable.
La compañía mantendrá a disposición de los representantes de los profesionales de conducción la documentación técnica disponible, incluidos los estudios realizados por Renfe, Talgo y organismos y laboratorios independientes.
La seguridad de viajeros y profesionales seguirá siendo el criterio prioritario. Cualquier material sobre el que exista una duda técnica permanecerá fuera de servicio hasta completar las comprobaciones necesarias.
En caso de alteraciones del servicio, Renfe ofrecerá cambios y anulaciones gratuitos a los viajeros afectados e informará de las alternativas disponibles a través de sus canales habituales.